Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
Carmen Ortiz en rueda de prensa tras Consejo de Gobierno
El Consejo de Gobierno ha acordado iniciar la tramitación de la Estrategia Andaluza de Bioeconomía, destinada a impulsar el aprovechamiento integral de los restos y recursos de los sectores agroalimentario, pesquero y forestal como materias primas para la fabricación de productos de valor añadido. La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, ha destacado que entre los retos a los que debe hacer frente la sociedad actual se encuentran la necesidad de “garantizar el suministro y reparto justo de los alimentos, mitigar los efectos del cambio climático y reducir el uso de combustibles fósiles”. “Estamos ante un cambio de la economía necesario y urgente en el que aumentar el uso de los recursos renovables deja de ser una opción y se convierte en una necesidad, que para este Gobierno se ha convertido en una prioridad para los próximos años”, ha recalcado Ortiz.
La nueva planificación consolidará el liderazgo de la comunidad autónoma en este tipo de procesos innovadores y sostenibles de economía circular. Andalucía ocupa el primer lugar nacional en ámbitos como el de los biocombustibles o la biomasa térmica, que toman como materias primas los restos vegetales y subproductos de la actividad agraria, especialmente del olivar. En el primer ámbito la región cuenta con 11 plantas operativas, siete de ellas de biodiésel, mientras que en el segundo la potencia térmica instalada alcanza los 1.589,5 megawatios. A ello se suman 18 plantas de biomasa vinculadas a residuos agrícolas de invernaderos o viñedos y las 17 instalaciones de biogás ubicadas en vertederos y depuradoras de aguas residuales.
Asimismo, la comunidad ha sido seleccionada este año por la Comisión Europea, junto a otras cinco regiones de Eslovaquia, Bélgica, Reino Unido, Holanda e Irlanda, como ejemplo del desarrollo de este tipo de actividad productiva. A escala continental, la bioeconomía genera un negocio anual de 2.000 millones de euros y el 9% del empleo total de la Unión, y sólo en el ámbito del aprovechamiento energético, Andalucía cuenta con un potencial total de 3.958 kilotoneladas equivalentes de petróleo anuales (el consumo de más de 800.000 personas en un año).
La Estrategia Andaluza de Bioeconomía centrará sus objetivos en consolidar un crecimiento más innovador y con bajas emisiones, que concilie las demandas de gestión sostenible de los sectores agroalimentario, pesquero y forestal, la seguridad alimentaria. Para ello, apuesta por la utilización sostenible de los recursos biológicos renovables y su conversión en productos de valor añadido como alimentos, fibras y bioenergía.
Carmen Ortiz, ha comentado que el desarrollo de esta estrategia persigue la puesta en valor de un nuevo modelo económico y el fomento del aprovechamiento integral de los recursos así como de la innovación de los procesos y productos. Además de promover nuevas relaciones sectoriales y administrativas.
El documento será redactado por la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, con la participación de los departamentos de Economía y Conocimiento; Empleo, Empresa y Comercio, y Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Asimismo, será sometido a la consideración de los agente sociales y expuesto a información pública antes de su aprobación definitiva por el Consejo de Gobierno.
De acuerdo con datos de la Comisión Europea, por cada euro invertido en investigación e innovación en bioeconomía se generarán 10 de valor añadido en el horizonte del año 2025. El ahorro de costes de gestión de residuos alimentarios se cifra en 55-90 euros por tonelada, mientras que su adecuado aprovechamiento evita la emisión de 170 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.
Restos vegetales
La consejera se ha referido a la Estrategia de Gestión de Restos Vegetales en la Horticultura de Andalucía, que actualmente está en fase de revisión pública y en cuya redacción han trabajado las Consejerías de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural y Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Además, el documento contempla también aportaciones del sector, las cooperativas, los transportistas y los gestores de las plantas de tratamiento que existen actualmente.
Carmen Ortiz ha comentado que, según un estudio reciente, a partir de los restos vegetales procedentes de la horticultura, se podrían obtener unos 32 millones de euros; y ha citado el proyecto que desarrolla la empresa Frutilados del Poniente como ejemplo práctico de bioeconomía. La iniciativa de esta entidad almeriense se dirige a la producción de alimento para el ganado a partir de restos vegetales.
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