Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
Ramón Fernández-Pacheco Monterreal
Carmen Ortiz durante su visita a la Cooperativa Las Marismas, de Lebrija
El valor de las exportaciones de tomate transformado de Andalucía superó en los primeros seis meses del año los 32 millones de euros, un 29% más que en el mismo período del año anterior. La consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, ha visitado las instalaciones de la cooperativa Las Marismas de Lebrija, que ha señalado como ejemplo de éxito empresarial basado en “la unión de los productores y la diversificación de la actividad para ganar fuerza en los mercados“. Dedicada originariamente a la transformación de algodón -fue la primera cooperativa de la zona en hacerlo- tiene ahora entre sus líneas de producción más relevante la transformación de tomate.
Alrededor del 70% del tomate transformado que se produce en Andalucía se destina a la exportación, principalmente a países de la Unión Europea (Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Polonia), además de Rusia, Turquía, Malasia o Japón. Prácticamente la totalidad de las exportaciones se producen desde la provincia de Sevilla, con un valor que en el primer semestre ascendió a 31,4 millones de euros. En el año 2015 las ventas al exterior de tomate transformado andaluz ascendieron a 62.500 toneladas, con un valor de 49,13 millones de euros.
La producción media de tomate para su transformación industrial en Andalucía asciende a unas 450.000 toneladas anuales, con un valor de casi 37 millones de euros. La actividad genera en torno a 180.000 jornales, más la mano de obra indirecta.
En Andalucía, el cultivo del tomate para industria se concentra principalmente en la provincia de Sevilla, donde se localiza el 86% de la superficie, con unas 7.400 hectáreas, principalmente en el Bajo Guadalquivir. Destaca Lebrija con el 53%, seguida de Utrera (10%), Cabezas de San Juan (7%), Aznalcázar y La Rinconada (con un 6% cada una). Este cultivo, junto con la remolacha y el algodón, forma parte de la alternativa tradicional de la zona. En la comarca del Bajo Guadalquivir hay actualmente cuatro fábricas para transformación de tomate: Las Marismas de Lebrija SCA; Tomates del Sur SLU (Las Cabezas de San Juan); Transformados Agrícolas Bajo Guadalquivir SL (Los Palacios); y Algodonera del Sur SA "Algosur Pinzón, SLU" (Utrera).
Cooperativa Las Marismas
En su visita a las instalaciones de la Cooperativa Las Marismas, la consejera de Agricultura ha valorado la “valiente apuesta de estos agricultores sevillanos que entendieron, hace ya tres décadas, la importancia de sumar esfuerzos para poder defender mejor sus intereses”. Las Marismas de Lebrija comercializa algodón, tomate para transformación, flores, hortalizas, cereales, girasol, ensilado de maíz; y su facturación ronda los 60 millones de euros anuales. En total, reúne a 589 socios que suman 13.000 hectáreas. La plantilla de trabajadores de esta cooperativa asciende a 82 empleados fijos y hasta 1.000 trabajadores eventuales.
Además de su condición de entidad de economía social, la postura de estos agricultores a favor de la estructuración del sector queda patente también en su reconocimiento como Organización de Productores de Frutas y Hortalizas desde 1997 en la categoría de productos destinados a la transformación. Una de las líneas de actividad más relevantes de la cooperativa es precisamente la comercialización de tomate para transformación, cuyo destino es tanto el mercado nacional como internacional.
Regantes del Bajo Guadalquivir
Tras visitar la cooperativa agroalimentaria, Carmen Ortiz se ha trasladado a las instalaciones de la Comunidad de Regantes Sector B-XII del Bajo Guadalquivir, una tierra muy fértil pero que, por su alto contenido en arcilla, requiere un sistema de drenaje subterráneo. Por esta razón, la disposición de agua de riego en calidad y cantidad es de vital importancia para los agricultores de la zona.
La consejera ha destacado los avances conseguidos por esta comunidad para el ahorro de agua y ha señalado que es un ejemplo más de que Andalucía cuenta con una agricultura “competitiva, moderna e innovadora que hace un uso eficiente de los recursos”.
La consejera ha comentado con los comuneros la importancia de “sacar el máximo provecho de los recursos naturales”, apostando por la modernización de los regadíos para ganar en eficiencia y así “producir el máximo con el mínimo gasto”. Carmen Ortiz ha recordado que antes de que finalice el año, la Consejería publicará una convocatoria de ayudas a la modernización de regadíos por unos 25 millones de euros.
Esta Comunidad de Regantes aglutina 14.643 hectáreas ubicadas en el término municipal de Lebrija y que pertenecen a 1.128 agricultores. Los principales cultivos de estas tierras son la remolacha (43%) y algodón (41,6%).
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