Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Autoría: Judith Arnal
Publica: Centro de Estudios Políticos Europeos CEPS
Fecha: 26 de noviembre de 2025
El proceso Lamfalussy ha generado dos distorsiones opuestas. La excesiva delegación de competencias en la elaboración de normas de los niveles 2 y 3 ha provocado una inflación regulatoria, mientras que la sobreespecificación en la legislación de nivel 1 ha generado inercia institucional. Estas tendencias contradictorias reflejan un problema estructural más profundo: la ausencia de una supervisión totalmente centralizada.
En este informe de políticas, se propone una estrategia de reforma en dos fases. A corto plazo, implica la racionalización de las normas existentes y la mejora de la convergencia supervisora. A largo plazo, exige reformar la gobernanza para empoderar a las Autoridades Europeas de Supervisión dentro de una legislación basada en principios, a la vez que se introducen salvaguardias para respetar la doctrina Meroni. Solo mediante la secuenciación de la simplificación y la delegación, la UE podrá abandonar la microgestión legislativa y avanzar hacia una gobernanza financiera adaptativa que equilibre la armonización con la flexibilidad.