Juan Marín Lozano
Juan Marín Lozano
Autoría: Judith Arnal, Federico Steinberg
Publica: Real Instituto Elcano
Fecha: 21 de enero de 2026
La economía mundial afronta el año 2026 en un contexto de desaceleración, aunque menos intensa de lo que se temía en abril de 2025, cuando el presidente Donald Trump anunció su batería de aranceles. Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento global se situará en el 3,1% en 2026, una tasa moderada que, no obstante, aleja por ahora los temidos escenarios de fuerte desaceleración y demuestra la resiliencia del crecimiento global. De hecho, resulta sorprendente que el aumento de la incertidumbre geopolítica, la creciente fragmentación económica global y la cada vez más evidente ruptura del orden multilateral basado en reglas no afecte con mayor intensidad al crecimiento económico mundial.
Este crecimiento seguirá siendo muy desigual entre países y regiones. Las economías emergentes continuarán creciendo a un ritmo muy superior al de las economías avanzadas. La India será la economía más dinámica, con una tasa superior al 6%, seguida de China, cuyo crecimiento se sitúa en torno al 4%, por debajo de años anteriores, pero muy por encima de lo esperado para las principales economías avanzadas.
La economía europea tendrá un comportamiento más dinámico que en años pasados, pero continúa atrapada en un escenario de bajo crecimiento potencial, con crecientes tensiones fiscales, una convergencia al alza de las primas de riesgo soberanas y retos estructurales diferenciados entre países.
España destaca por su mayor crecimiento relativo, apoyado en la demanda interna y el empleo, aunque persisten debilidades estructurales en productividad y cuentas públicas.