SESIÓN DEL

LA JUNTA AMPLÍA EN 357 HECTÁREAS EL PARQUE NATURAL DE LA BREÑA Y MARISMAS DEL BARBATE

Aprobada la nueva planificación del espacio protegido, que refuerza la conservación de la zona marismeña

El Gobierno andaluz ha acordado ampliar en 357 hectáreas el Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate (Cádiz), con la inclusión de tres montes públicos de pinares propiedad de los municipios de Barbate y Vejer de la Frontera. Así se recoge como principal novedad en la planificación aprobada hoy por el Consejo de Gobierno para este espacio natural protegido, que sustituye a la vigente desde 1994 y ha sido elaborada con el acuerdo de los sectores sociales de la comarca.

Las zonas que se incorporan al parque son los montes denominados Quebradas y Peña Cortada, así como una parte del monte Marismas no incluida anteriormente. La medida fue solicitada por los ayuntamientos titulares de estos terrenos con el fin de garantizar tanto su conservación como el aprovechamiento de sus recursos forestales.

Además de esta ampliación, el nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales refuerza la conservación de las marismas no transformadas del río Barbate, al incluirlas en las zonas de reserva o máxima protección (zonas A). Estas marismas, incorporadas al parque a mediados de la pasada década, no tenían asignado un régimen específico en la anterior planificación. Junto con ellas, también figuran como zonas de reserva el acantilado de Barbate, las formaciones de corrales y los fondos marinos que se extienden hasta 400 metros de la costa. Todas estas áreas de máxima protección abarcan una superficie total de 359,4 hectáreas (el 7,08% de la superficie del parque natural).

En un segundo nivel de protección, compatible con aprovechamientos productivos, se sitúan las llamadas zonas de regulación especial (zonas B), en la que se incluyen diversos espacios forestales, marinos e intermareales con notables valores ecológicos, paisajísticos y culturales. Dentro de estas áreas destacan las forestales (zonas B1), que con sus 2.315 hectáreas suponen el 45,60% de la superficie total del parque. Entre ellas figuran los nuevos montes que han sido incorporados, además de los de Breña y Dunas, el cerro de la Zarzadilla y el acantilado fósil del cerro de Meca.

Por su parte, la zona B2, de carácter marítimo, abarca 924,2 hectáreas (18, 20% de la superficie total) y se extiende a partir de los 400 metros de la costa. En ella se consideran compatibles la instalación de arrecifes artificiales y los proyectos de recuperación de recursos pesqueros.

La tercera de las zonas de regulación especial, denominada B3, está integrada por 1.105,6 hectáreas de marismas y caños con diferente grado de transformación. Su superficie representa un 21,78% del total de parque.

Finalmente, como zonas de regulación común (zonas C) se catalogan 372 hectáreas (7,33%), principalmente marismas transformadas e instalaciones de acuicultura, donde se consideran compatibles los cultivos marinos, las actividades científicas, el uso recreativo y la educación ambiental.

Plan de uso y gestión
El segundo de los documentos aprobados dentro de la nueva planificación del parque natural es el Plan Rector de Uso y Gestión, que tendrá una vigencia de ocho años. Entre sus previsiones destacan el desarrollo proyectos de mejora de los recursos forestales del pinar, la aplicación de técnicas alternativas a los productos fitosanitarios y la restauración de las áreas afectadas por la erosión. También se llevarán a cabo proyectos de conservación de las principales especies amenazadas de la flora y la fauna, principalmente el enebro marítimo, la espátula y el águila pescadora.

En el capítulo de aprovechamientos sociales y económicos, el plan recoge iniciativas para promocionar la gestión indirecta, a través del sector privado, de los equipamientos de uso público, los aprovechamientos forestales, el turismo rural y la actividad cinegética y ganadera en montes públicos. Asimismo, se desarrollará un programa para la comercialización del piñón de los pinares de la Breña.

Por último, en coordinación con la Dirección de General de Costas, la Junta impulsarán proyectos para regenerar las marismas actualmente sin aprovechamiento y que se han visto afectadas por drenajes, muros y vertidos.

Parque marítimo-terrestre
El Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate, declarado en 1989 y situado en la costa atlántica de la provincia de Cádiz, es uno de los tres espacios protegidos andaluces que incluyen una zona marítima. Con la ampliación aprobada hoy, su superficie alcanza las 5.077 hectáreas. De ellas 3.925 son de ámbito terrestre, repartidas entre los términos municipales de Barbate y Vejer de la Frontera, mientras que las 1.152 restantes corresponden a la zona marítima.

Declarado Zona de Especial Protección para las Aves en 2002, el parque alberga ocho hábitats de Interés Comunitario. Sus marismas sirven de área de apoyo en las rutas migratorias de la avifauna a través del Estrecho de Gibraltar. Además de estos humedales, destacan como ecosistemas más representativos el acantilado costero, el pinar, los sistemas dunares y los pastizales.

El acantilado, que en la zona más elevada alcanza los cien metros de altura, está colonizado en su cima por un bosque de pino piñonero de gran importancia para la protección de los suelos y la fijación de las dunas sobre las que se asienta. Esta formación de coníferas, fruto de las repoblaciones forestales llevadas a cabo desde finales del siglo XIX, proporciona el principal recurso económico de la zona incluida en el parque natural.

Entre la fauna destaca la presencia de gaviota de Audouin, el halcón peregrino, la mariposa monarca, el camaleón y una infinidad de peces e invertebrados marinos. En cuanto a la flora, la zona alberga dos especies en peligro de extinción y seis vulnerables.
La infraestructura de uso público del Parque Natural de La Breña y Marismas del Barbate está integrada actualmente por tres áreas recreativas, dos miradores y 28 kilómetros de senderos señalizados.




Índice