LA JUNTA AMPLÍA LA PROTECCIÓN DEL CONJUNTO HISTÓRICO DE VÉLEZ-MÁLAGA
El Consejo de Gobierno ha aprobado ampliar en 30 hectáreas el Conjunto Histórico de Vélez-Málaga, para abarcar así la totalidad de las etapas históricas de la ciudad, desde sus orígenes islámicos hasta su expansión contemporánea. La anterior delimitación, que data de 1970, se limitaba a 22 hectáreas en el entorno de la fortaleza y el barrio de La Villa. A partir de ahora, el conjunto histórico quedará integrado por un total de 52 hectáreas, incluyendo el desarrollo urbanístico de la ciudad extramuros.
Vélez-Málaga se localiza en un promontorio de las estribaciones de la Sierra de Tejeda cercano a la costa, lo que le confiere un alto valor paisajístico que se añade a la importancia estratégica que a lo largo de la historia ha tenido este lugar para controlar los accesos desde la costa mediterránea hacia la comarca de la Axarquía. Aunque de origen romano, fue en época islámica cuando realmente se constituyó la ciudad en torno a la fortaleza. Posteriormente surgió en la falda sur el primer barrio extramuros, el Arrabal de San Sebastián, que se extiende hasta el cauce del arroyo que circundaba el cerro.
La ciudad medieval quedaba ceñida por la muralla que la rodeaba y contaba con cuatro accesos principales: la puerta de Granada al norte, la de Antequera al noroeste, la del Arrabal al sur y la Puerta Real al oeste. Esta última es la única que se mantiene completa en la actualidad.
A partir de la conquista cristiana en 1487, la ciudad se desarrolla de forma escalonada, a modo de anfiteatro, hacia las zonas bajas y los nuevos barrios creados en torno a iglesias y conventos. La mezquita mayor se convirtió en la actual iglesia de Santa María.
Con la expansión urbana, la imagen por antonomasia de la ciudad la componen el cerro de la Fortaleza, donde destacan los restos de la Torre del Homenaje y la Iglesia mudéjar de Santa María, y el cerro de San Cristóbal, coronado por los barrios de La Villa y del Arrabal de San Sebastián.
El desarrollo de extramuros a partir del siglo XVI está marcado por una arquitectura barroca en la que destacan palacios como el de Beniel o la Casa de Cervantes, así como las iglesias de Iglesia de San Juan y del Carmen y los conventos de Santiago, de Gracia y de las Carmelitas, entre otros.
La Junta