COMUNICACIÓN DEL GOBIERNO DE ANDALUCÍA PARA LA CELEBRACIÓN DEL DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA COMUNIDAD
El Debate sobre el Estado de la Comunidad significa siempre una oportunidad para que los distintos grupos parlamentarios y el propio Consejo de Gobierno de la Junta analicen con una perspectiva global la situación de Andalucía y valoren adecuadamente los avances realizados, los problemas más relevantes y los retos de que la sociedad andaluza tiene por delante.
Un debate de estas características, del que Andalucía fue pionera en el conjunto de las Comunidades Autónomas españolas es, además, el ámbito idóneo para que la dialéctica parlamentaria arroje los frutos más esperados por la ciudadanía: el acuerdo en los temas esenciales que afectan a los andaluces, mediante la aprobación de las correspondientes propuestas de resolución en la Cámara. Por enfrentados que resulten los puntos de vista de los distintos grupos, expresión a su vez de la pluralidad política de Andalucía, siempre hay un margen para acotar campos de entendimiento, alcanzar consensos y aunar esfuerzos en el objetivo común de defender los intereses generales de nuestra tierra, preservando los valores democráticos y de paz que compartimos con el resto de España.
En la fecha que decida el Parlamento de Andalucía, afrontaremos el último Debate del Estado de la Comunidad que tendrá lugar en la actual VII Legislatura autonómica. Este hecho, lejos de ahuyentar las posibilidades de entendimiento, debiera ser una ocasión para que el análisis de la situación de Andalucía resulte lo más completo posible y centrado en la realidad de nuestra tierra. El Gobierno de Andalucía rendirá cuentas ante la Cámara y lo hace con la convicción de que el esfuerzo realizado por el conjunto de la sociedad andaluza sus instituciones, los agentes sociales, trabajadores y empresarios está dando sus frutos en todos los ámbitos de la vida.
Así, en el terreno económico, Andalucía ha alcanzado objetivos largamente esperados, como la superación del 75% de la renta media comunitaria y ello gracias a un largo período de crecimiento trece años ya por encima de la media de la UE, incluso en períodos como el actual en el que Europa recupera una mayor potencialidad económica. El fuerte impacto de este desarrollo en la creación de empleo, que ha colocado el diferencial de paro con España y la UE en mínimos históricos, no puede, sin embargo, hacernos perder la perspectiva de que la lucha contra el desempleo continúa siendo una prioridad para la sociedad andaluza. Para ello es imprescindible fortalecer tres elementos esenciales que el modelo económico andaluz comparte con las comunidades más dinámicas del mundo: la formación de los recursos humanos, la presencia de nuestras empresas en los mercados internacionales y la incorporación de la I+D+i como factor clave para el incremento de nuestra productividad. Así se establece en la política de concertación social, sin duda la más avanzada y profunda de España, y auténtica clave del éxito económico de Andalucía.
Un crecimiento económico que carecería de sentido si no estuviera destinado a lograr una mejora palpable en la calidad de vida de los ciudadanos. Cualquier esfuerzo es poco para remover los obstáculos que aún anclan a muchos andaluces en la desigualdad y eso explica nuestra ambiciosa apuesta por ampliar y mejorar las políticas públicas en materia de educación, salud, cultura y, en general, del conjunto de prestaciones sociales que son y serán la principal razón de ser del Gobierno de Andalucía. La protección de las personas dependientes y en general las medidas que garanticen la igualdad de oportunidades, son, además de un medio de hacer efectivos derechos fundamentales, una condición necesaria para mejorar la competitividad de nuestra economía.
Celebraremos este Debate sobre el Estado de la Comunidad tras haber vivido en Andalucía dos hitos especialmente relevantes. En primer lugar, la aprobación definitiva del nuevo Estatuto de Autonomía, que abre un universo nuevo para nuestra comunidad, reforzando su papel en el conjunto del Estado y brindando nuevos y adecuados instrumentos para el nuevo tiempo del que, por voluntad y méritos propios, Andalucía, en esta ocasión histórica, no ha quedado al margen. Es precisamente en el terreno del desarrollo estatutario donde el Gobierno de Andalucía estima que más claro e importante es el ámbito para alcanzar grandes consensos. Para la sociedad andaluza resultaría inexplicable que quienes han logrado alcanzar un acuerdo para aprobar el nuevo Estatuto, ahora, por cortedad de miras o intereses electoralistas, rechazaran un entendimiento para desarrollarlo por el bien de Andalucía.
En este sentido, existen retos que conciernen a nuestra sociedad y que pueden y deben quedar al margen de la confrontación estéril. La lucha contra el Cambio Climático, por ejemplo, es un asunto urgente y de la máxima relevancia: debemos afrontarlo con determinación y con la conciencia de que Andalucía hace bien en desarrollar su propia estrategia para la mitigación de los efectos de la emisión de gases de efecto invernadero y hacerlo, además, con el aval de la comunidad científica nacional e internacional.
En segundo lugar, acaban de constituirse los nuevos ayuntamientos para los que las elecciones suponen siempre una nueva inyección de legitimidad y dinamismo. El Gobierno de Andalucía es plenamente consciente de la importancia capital que los nuevos Ayuntamientos y Diputaciones tienen en la vida pública de nuestra comunidad. Fortalecerlas, multiplicando los mecanismos de cooperación y coordinación, es un objetivo esencial al que, por ningún motivo, ninguna institución ni grupos políticos debieran regatear esfuerzos. Su papel es esencial no sólo en la prestación de numerosos servicios públicos y en el modelo de convivencia en las ciudades y pueblos de Andalucía, sino en la propia ordenación de nuestro territorio. Andalucía se ha dotado de suficientes mecanismos para garantizar que el desarrollo económico de la comunidad se asiente en bases sólidas y sostenibles y para ello es necesario el mejor entendimiento con las nuevas corporaciones locales, desde el respeto a la Ley y al compromiso con el futuro de nuestra comunidad.
Con esta preceptiva Comunicación al Parlamento de Andalucía, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía estima, en fin, que se abre una nueva oportunidad para fortalecer a la Cámara como institución central de la autonomía, y contribuir nuevamente al progreso y bienestar de la Comunidad, incluso a partir de las legítimas discrepancias que son consustanciales a una sociedad democrática.
La Junta