El consejero de Economía anima a las empresas andaluzas a aprovechar las oportunidades del MAB con rigor y transparencia
El consejero de Economía, en las jornadas de APD.
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha animado a las empresas andaluzas a aprovechar las oportunidades que ofrece el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) de acceder al mercado de valores y les ha pedido que lo hagan desde "el rigor y la transparencia".
Ramírez de Arellano, que ha inaugurado las jornadas 'MAB: Construyendo grandes compañías', organizadas por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), ha explicado que "existe la idea generalizada de que el crédito aún no está siendo suficientemente vigoroso", siendo las pequeñas y medianas empresas, que representan más del 90% del tejido empresarial, "las que más lo necesitan".
En este sentido, ha indicado que, en el seno de lo privado, "el MAB tiene un papel importante para facilitar a los emprendedores un acceso sencillo y eficiente al mercado de valores". Se trata, ha añadido, de un mercado que "en España está aún tomando vigor, aunque no se debe menospreciar su tamaño".
El consejero ha explicado que "los retos que deben afrontar las empresas de internacionalizarse, ganar tamaño y apoyarse en la innovación, necesitan de financiación, que se puede encontrar en entidades bancarias, en fondos, y también en mercados bursátiles. Cada empresa dependiendo del proyecto que esté lanzando tiene que buscar el ámbito correcto para lograr sus objetivos".
En especial, ha añadido, el MAB puede ofrecer vías de financiación "a empresas que afrontan grandes procesos de internacionalización o con retos tecnológicos importantes, y cuyo lanzamiento requiere un riesgo singular que tiene que ser tratado de una manera especial a través de este tipo de mercado".
En este marco, ha señalado que "es fundamental que este mercado transmita una imagen de utilidad, que el empresario lo vea como un elemento para facilitarle su trabajo, y para ello son necesarios el rigor y la absoluta transparencia".
El titular de Economía ha reclamado además a los inversores "que ayuden a las empresas" y ha propuesto crear un 'matrimonio productivo' entre el sector privado y las políticas económicas del sector público.
Desde el sector público, el consejero ha explicado que la Junta de Andalucía apuesta por una política económica que fomente la competitividad, a través de la Agenda por el Empleo y la estrategia de especialización, que pretenden "alcanzar un sano equilibrio entre nuevos sectores y otros ya asentados, como el agroalimentario y el turismo".
Entre los retos más importantes, ha señalado "la reindustrialización, aprovechando nuestros sectores de especialización y grandes empresas que hagan de tractoras del tejido productivo, arrastrando a las pymes".
Promoción de la cultura emprendedora
En este proceso es necesario, ha indicado, "un planteamiento estratégico que tenga muy presente la promoción de la cultura emprendedora desde la perspectiva de la igualdad de oportunidades, para lo cual la Junta ha aprobado el anteproyecto de Ley de Emprendimiento, norma pionera en España que garantiza el derecho al emprendimiento de todo ciudadano y al asesoramiento necesario para hacerlo".
Junto a ello, ha apuntado la necesidad de la pequeña y mediana empresa de "ganar en tamaño y ubicarse en mercados maduros, que le den estabilidad y resistencia ante las crisis locales".
Para Ramírez de Arellano, esto implica un proceso de internacionalización que conlleva "crear unos productos y servicios que le generen una rentabilidad adecuada y sostenible en el tiempo, asociada a una marca que está íntimamente ligada a la calidad del propio producto y también de los procesos, lo que le conecta directamente con la necesidad de innovación".
El consejero ha recordado que la Junta lleva animando desde hace años esta salida al exterior, que continuará con el nuevo Plan de Internacionalización de la Economía Andaluza Horizonte 2020. Este Plan busca, entre otros objetivos, fortalecer el tejido empresarial y la innovación, consolidar la internacionalización de las empresas y la cooperación empresarial, la generación de empleo de calidad, la diversificación geográfica de las exportaciones y la atracción de la inversión directa extranjera.
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