El secretario general de Economía presenta el Informe Económico de Andalucía 2010
El secretario general de Economía, Gaspar Díaz-Llanez, en la presentación del informe.
El secretario general de Economía, Gaspar Díaz-Llanez, ha presentado en Sevilla el Informe Económico de Andalucía 2010, un manual que analiza la evolución experimentada por la economía andaluza en el último ejercicio económico, en el contexto nacional e internacional en el que se desenvuelve. Según ha precisado, “la economía andaluza describe a lo largo de 2010 un perfil de progresiva recuperación, cerrando el año con un incremento real del PIB del 0,1% interanual en el cuarto trimestre, la primera tasa positiva desde mediados de 2008”. Por término medio anual, el balance es de un descenso del 0,6%, tres puntos menor que el registrado el año anterior (-3,6%), algo superior a la caída media nacional (-0,1%).
En términos nominales, el PIB aumenta un 0,8% respecto a 2009, igual que en el conjunto de la economía española, manteniéndose el peso relativo de Andalucía en el total nacional en el 13,9%.
Desde el punto de vista de la oferta productiva, los servicios retornan a tasas positivas, con un incremento real del VAB del 0,4%, al tiempo que el resto de sectores moderan su caída, a excepción del primario. El mayor descenso sigue correspondiendo a la construcción (-6,5%), que continúa en fase de ajuste y determina la caída global de la economía, ya que descontado el mismo el PIB crece un 0,1%.
Desde el punto de vista de la demanda, la vertiente interna presenta una negativa contribución al crecimiento global de la economía (-1,7 p.p.), condicionada por la caída que aún presenta la inversión, mientras el consumo de los hogares vuelve a registrar aumentos (1%).
Además, la economía andaluza presenta en 2010 una profundización en el proceso de integración en los mercados nacionales e internacionales. Las exportaciones de mercancías al extranjero, que se convierten en el elemento clave del proceso de recuperación, se incrementan en términos nominales un 27,6%, más de diez puntos por encima de la media nacional (16,2%), alcanzando el máximo histórico anual de 18.471,8 millones de euros. Junto a ello, las ventas de bienes al resto de Comunidades Autónomas crecen un 5,3%, más que las importaciones, con un saldo comercial positivo que prácticamente anula el déficit comercial con el extranjero. Asimismo, se registran aumentos en los flujos de entrada y de salida de capital en concepto de inversión extranjera, mostrando Andalucía una posición de receptora neta, a diferencia de lo que se observa en el conjunto de la economía española.
En el tejido empresarial, la Estadística de Sociedades Mercantiles del INE recoge una creación neta (creadas menos disueltas) de 9.679 sociedades mercantiles en Andalucía en el conjunto del año, cifra que representa el 15,7% del total nacional, porcentaje superior al peso relativo que la economía andaluza tiene en el PIB nacional.
El comportamiento más favorable de la economía andaluza a lo largo del año se ha trasladado al mercado laboral, donde se ralentiza el ritmo de destrucción de empleo. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), la población ocupada se reduce un 2,2%, cinco puntos menos que en 2009, siendo esta caída una décima inferior a la media nacional (-2,3%), y en un entorno de reducción de empleo también en la Zona Euro (-0,5%).
El descenso de los ocupados se ha centrado especialmente en la construcción, que explica casi el 60% de la reducción global de la ocupación, en la población con menor nivel de estudios, y en los asalariados con contrato temporal. Frente a ello, destaca el aumento del empleo indefinido (1,6%), a diferencia de lo observado en el conjunto nacional, y en los que tienen estudios universitarios (3,7%).
Esta evolución del empleo ha venido acompañada de un ritmo de incorporación de activos del 1,4%, siete veces el incremento medio en España (0,2%), situándose la tasa de actividad en el máximo histórico del 58,7%, superior a la del conjunto de la Zona Euro por tercer año consecutivo. Este aumento de los activos y el descenso de los ocupados, ha determinado que el número de parados haya aumentado (11,9%), prácticamente igual que a nivel nacional (11,6%), significativamente menos que en los dos años anteriores (en torno al 45%), situándose con todo la tasa de paro en el 28% de media en el año, la más alta desde 1998.
Este proceso de estabilización mostrado por la economía andaluza a lo largo de 2010, ha venido acompañado de una corrección de desequilibrios puestos de manifiesto en el inicio de la crisis económica internacional en 2008. Entre ellos: el peso de la inversión residencial en el PIB, que en 2010 ha retornado hacia valores incluso inferiores a la media de España y de los países europeos; la reducción del endeudamiento privado, con un ritmo de evolución del crédito acompasado, además, al del PIB; la corrección del déficit comercial internacional de Andalucía, favorecido por el fuerte incremento de las exportaciones de bienes al extranjero; y el comportamiento más favorable de los costes laborales unitarios en relación a la Eurozona, invirtiendo la trayectoria de mayor crecimiento relativo que habían venido mostrando hasta 2008. Todos ellos, factores que han influido positivamente en la mejora de la competitividad de la economía andaluza.
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