Ávila reclama una política de cohesión con más protagonismo en el presupuesto de la UE y dirigida a los objetivos de la Europa 2020

El consejero, que ha clausurado las Jornadas ‘Los retos de la UE’, ha pedido un estatus especial para las regiones que pasan de convergencia a competitividad
Andalucía, 25/11/2011
Antonio Ávila en las jornadas

El Consejero destaca el bienestar social y la cohesión como eje vertebrador del desarrollo económico.

El consejero de Economía, Innovación y Ciencia, Antonio Ávila, ha reclamado hoy que la Política de Cohesión del próximo Marco Europeo 2014/20 tenga más protagonismo en el presupuesto de la UE y dirija sus esfuerzos hacia los objetivos de la Europa 2020 y ha pedido que la población, el PIB por habitante y el desempleo sigan siendo los indicadores para la distribución de los fondos estructurales.

Ávila, que ha clausurado en Sevilla las jornadas ‘Los retos de la UE: La política de cohesión económica, social y territorial para el período 2014/20’, ha calificado esta política europea como el modelo más perfeccionado que se ha construido de bienestar social, con la cohesión como eje vertebrador del desarrollo económico.

En este sentido, el consejero ha apuntado la necesidad de que esta política prevalezca y sea reforzada en el Marco de Apoyo Comunitario 2014/20 y ha señalado que la postura del Gobierno andaluz es que el Presupuesto de la Unión cuente con suficientes recursos para atender con solvencia los objetivos de la Estrategia 2020 y, en particular, la Política de Cohesión.

Para Ávila, la nueva estrategia debe marcar un camino a medio y largo plazo hacia el que todos los territorios deben confluir, para lo que es necesario reforzar las políticas que contribuyan a dichos objetivos con un enfoque regional.

En estas políticas, ha añadido, las condiciones financieras que la UE le imponga a los Estados, para alcanzar la eficiencia de sus economías y la solidez financiera de la Unión, deben desvincularse de la política de cohesión.

El titular de Economía ha apuntado también que el objetivo de la cohesión social es prioritario y necesario en situaciones de crisis, para contrarrestar los efectos de la misma y consolidar las estructuras económicas de las regiones que han pasado a ser objetivo de competitividad.

En esta línea, ha solicitado que la UE contemple un estatus especial para las regiones que pasen del Objetivo de Convergencia al de Competitividad, de manera que se les garantice una salida gradual sin cambios bruscos en la financiación, para que puedan consolidar los resultados obtenidos, fortalecer la estructura económica y alcanzar los objetivos de la Europa 2020.

Asimismo, ha reclamado que la población, el PIB por habitante y el desempleo sigan siendo los indicadores para la distribución de los fondos estructurales.

Andalucía en la UE

Durante su intervención, el consejero ha destacado además que la política de cohesión de la UE concentra más del 35% del presupuesto comunitario y ha contribuido de manera significativa al crecimiento y a la prosperidad en Europa.

En el caso de Andalucía, ha señalado que la pertenencia a la Unión Europea ha favorecido un progreso económico y social más intenso y visible.

Así, desde la incorporación de España a la UE en 1986 y hasta 2013, la comunidad habrá recibido, según lo previsto en el Marco de Apoyo Comunitario vigente, más de 80.000 millones de euros de fondos europeos, de los que más de la mitad proceden de la Política de Cohesión.

Según Ávila, estos fondos han permitido un cambio estructural en la economía andaluza, que ha corregido los principales déficits estructurales que históricamente habían estrangulado el desarrollo económico de Andalucía, cumpliendo el objetivo de superar el 75% de la riqueza por habitante media europea.

Del mismo modo, ha afirmado el consejero, las políticas estructurales europeas han tenido un papel fundamental en Andalucía, permitiendo inducir un cambio hacia un nuevo modelo económico en coherencia con la Estrategia de Lisboa.

Así lo demuestra el peso que han adquirido las políticas de I+D, Formación y Medio Ambiente (objetivos también de la Estratregia 2020) en el conjunto de las inversiones en Andalucía.

En concreto, entre 1990 y 2010, la tasa de actividad andaluza creció más del doble (13,6 p.p.) que la media de los 15 países pertenecientes a la UE en 1990 (5,4 p.p.), alcanzando en 2010 la media del conjunto de la UE; el tejido empresarial andaluz registró un crecimiento cercano al 40%, hasta situarse en el medio millón de empresas; las exportaciones andaluzas se han multiplicado por 5,5; ha aumentado un 77% la dotación de infraestructuras, con la construcción de 1.093 km. nuevos de autovías y autopistas; y el gasto en I+D se ha multiplicado por 8 en Andalucía, cuatro veces más de lo que se ha incrementado en la Unión Europea.

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