La deuda pública andaluza se sitúa 3,3 puntos por debajo de la media de las comunidades autónomas
La deuda pública andaluza se situó en 2011 en el 9,8% del Producto Interior Bruto (PIB), 3,3 puntos inferior a la media de las comunidades autónomas españolas (13,1%), según la información del Banco de España extraída por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia.
La deuda pública del conjunto de administraciones en España del año 2011 asciende al 68,5% del PIB. La Administración central tiene una deuda del 52,1% del PIB; las comunidades autónomas, del 13,1%, y las corporaciones Locales, el 3,3% restante.
La actuación de los gobiernos para hacer frente a la crisis económica, adoptando medidas de estímulo fiscal expansivas en los primeros años, unida a la acción de los estabilizadores automáticos, que ha derivado en una reducción de los ingresos y aumento de los gastos, han generado un deterioro de las finanzas públicas y aumento de la deuda. En concreto, los datos del Banco de España señalan que entre comienzos de 2008 y 2011, la ratio de deuda pública respecto al PIB en el conjunto de comunidades autónomas ha subido en 7,2 puntos porcentuales.
Todas las autonomías han experimentado crecimientos de la deuda, aunque existen diferencias entre ellas. Andalucía es una de las regiones que registra una ratio de deuda inferior a la media, siendo la segunda que ha experimentado el avance más moderado (5 puntos), inferior a los 7,2 puntos que de media ha aumentado en el conjunto de regiones españolas.
En aplicación de los principios de estabilidad presupuestaria cabría esperar que en el anterior ciclo expansivo (1995-2007) las comunidades autónomas hubiesen reducido el peso de la deuda pública respecto al PIB. Sin embargo, la deuda pública sobre el PIB aumentó ligeramente (+0,1 puntos) a nivel agregado, debido al comportamiento diferenciado por regiones.
Mientras que Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla-La Mancha, Madrid, Cataluña, y Castilla-León presentaron aumentos, en el resto descendió, encontrándose Andalucía entre éstas últimas. Así, entre el primer trimestre de 1995 y el cuarto trimestre de 2007, el peso de la deuda en el PIB en la región disminuyó 2,3 puntos porcentuales, siendo la cuarta, tras País Vasco, Navarra y Murcia, con mayor reducción.
Reducción del gasto
Por otro lado, Andalucía ha registrado en los últimos cuatro años un descenso del gasto no financiero del 1%, siendo una de las siete comunidades en las que se ha reducido el mismo. A nivel global, en el conjunto de autonomías el gasto ha aumentado un 6,5%.
Con ello, las regiones españolas han pasado de un déficit global del 0,4% del PIB en 2007 a un 2,9% en 2011, con resultados negativos generalizados en todas ellas en el último año. Los mayores niveles corresponden a Castilla-La Mancha (-7,3%), Extremadura (-4,6%), Murcia (-4,3%) y Cantabria (-4%), situándose, en el lado opuesto, Madrid (-1,1%), Galicia (-1,6%) y Canarias (-1,8%). Andalucía, con un déficit del 3,2% del PIB, se encuentra en torno a la media de las comunidades.
El nivel actual de déficit de las comunidades viene muy determinado por la caída de los ingresos en los últimos años, habiéndose reducido los derechos reconocidos de carácter no financiero un 12,9% entre 2007 y 2011, mientras que las obligaciones reconocidas han aumentado un 6,5%.
En este contexto global de caída de ingresos y aumento de los gastos, destaca el descenso experimentado por el gasto no financiero en Andalucía (-1%). Junto a ello, ha registrado una caída de los ingresos muy superior a la media (-16,1%), la quinta región con mayor recorte.
Los ingresos no financieros ascendieron en Andalucía a 21.354 millones de euros en 2011, la menor cifra en ocho años. Casi las dos terceras partes corresponden a impuestos, tasas, precios públicos y otros ingresos, mientras que algo más de la tercera parte son transferencias corrientes y de capital del Estado.
Respecto a 2007, y como resultado de la entrada en vigor del nuevo sistema de financiación, han perdido peso las transferencias realizadas por el Estado (35,2% en 2011 frente a 47,5% en 2007) en favor de la mayor participación autonómica en los impuestos, ingresos que se ven muy influidos por el ciclo económico.
El déficit de las comunidades representa el 2,9% del PIB
Según el avance de los datos de ejecución presupuestaria, publicados por el Ministerio de Hacienda, el déficit del conjunto de las administraciones públicas en 2011 ascendió a 91.344 millones de euros, el 8,5% del PIB.
El porcentaje más elevado, el 60,6% del total, correspondió a la Administración central, con un déficit de 54.739 millones de euros, el 5,1% del PIB. Le siguen las comunidades autónomas, con 31.541 millones de euros, lo que representa el 2,9% del PIB; las corporaciones locales (-0,4% del PIB), y la Seguridad Social (-0,1%), que está prácticamente en equilibrio.
De este modo, la Administración central tuvo un déficit muy superior al de las comunidades, que no se corresponde con su participación en el gasto no financiero total. Sin considerar la Seguridad Social, cuyos déficit o superávit dependen de los trabajadores que cotizan, y no de decisiones administrativas, el gasto público del Estado supone el 29,8% del total de administraciones, la mitad de lo que supone su déficit. Mientras, las comunidades, que son las que prestan servicios públicos esenciales como sanidad, educación y dependencia, concentran el 50,6% del gasto, es decir, su peso en el déficit (34,9%) es muy inferior a la importancia del gasto.
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La consejería