La Junta destaca la importancia de la educación y concienciación de los jóvenes para luchar contra el maltrato en las redes sociales
La directora general de Violencia de Género y Asistencia a Víctimas de la Junta, Encarnación Aguilar, ha puesto de relieve hoy la importancia de la educación y la concienciación de los jóvenes para luchar contra las agresiones y el maltrato en las redes sociales e internet y prevenir de esta forma este tipo de conductas.
La directora de Consejería de Justicia e Interior ha ofrecido hoy la conferencia, El ciberacoso en los adolescentes, una nueva forma de violencia de género, destinado a estudiantes de Bachillerato y de Educación Secundaria Obligatoria de la localidad sevillana de Alcalá del Río en el marco de las actividades organizadas por este ayuntamiento con motivo de la celebración el próximo martes del día internacional de la violencia contra las mujeres.
La responsable andaluza de Violencia de Género ha subrayado también “la importancia de la formación de profesionales y de la ciudadanía en general para dar una respuesta adecuada y adaptada al contexto social y tecnológico en que nos movemos, desarrollando las competencias necesarias para garantizar que se reconozcan y registren todas las formas de violencia contra las mujeres”.
Encarnación Aguilar ha estado acompañada por el alcalde de la localidad, Antonio Campos, en un acto en el que se han analizado las nuevas formas de maltrato a las mujeres que surgen con la universalización del uso de las tecnologías en la Sociedad de la Información.
Además, Aguilar ha abogado por elaborar estrategias de intervención para prevenir este tipo de acoso y maltrato, al tiempo que ha puesto de manifiesto la necesidad de alertar a los jóvenes de los riesgos que comporta el uso de las nuevas tecnologías en materia de violencia de género y propiciar de esta forma un manejo responsable y adecuado de estos medios tan utilizados por la juventud en la actualidad.
Según la directora, es fundamental que los jóvenes tengan consciencia de esos riesgos y hay que advertirles de que no todo vale en las nuevas tecnologías, ya que ciertos contenidos e imágenes que se usan a través de estos medios pueden servir de mecanismos de coacción y acoso y hay que preservar la intimidad y la libertad de los jóvenes.
En su intervención Aguilar se ha referido a los nuevos riesgos que comportan las TICs como el ciberacoso, el sexting (difusión de imágenes u otros contenidos de tipo sexual o erótico a través del móvil o de internet) o el grooming (abuso sexual de menores llevado a cabo por parte de adultos coaccionando con la información y las imágenes que obtienen a través de internet). Asimismo, ha alertado de la mala utilización de estas tecnologías en una relación de pareja que hace que se incremente considerablemente la posibilidad de control y presión, así como la gravedad de las consecuencias que puede tener el acoso.
Según Aguilar, la violencia ejercida a través de la red no es más que una consecuencia de las desigualdades de género y las múltiples formas de discriminación que en la sociedad globalizada del siglo XXI siguen sufriendo las mujeres y las niñas y que, en muchos casos, desembocan en violaciones, abusos, explotación sexual, maltrato o asesinato.
“No es algo nuevo –ha precisado la directora de Violencia de Género-. Es el machismo adaptado a la época moderna y contra el que tenemos que luchar con todos los recursos para cambiar la percepción y la realidad social”.
Pese a estos riesgos, ha puesto de relieve la importancia del uso de las TICs como sistema de comunicación y relación y en su capacidad para posibilitar múltiples beneficios y cambios constructivos entre nuestros jóvenes fomentando un uso correcto de las mismas. En este sentido, Aguilar ha resaltado que las nuevas tecnologías han transformado nuestras vidas, favoreciendo la participación de la ciudadanía en todos los ámbitos, por lo que deben ser aprovechadas también para la lucha contra la violencia de género, mediante la puesta en marcha de estrategias de prevención e intervención adecuadas y eficaces.
Compartir en
La consejería