El CIMI de Málaga completa desde junio la red de centros del sistema andaluz de Justicia Juvenil

El edificio está diseñado para garantizar la seguridad y cumplir los principios educativos y terapéuticos que establece la Ley del Menor
Andalucía, 30/09/2025

El consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, ha dado cuenta en la Comisión parlamentaria sobre la Infancia y la Adolescencia de la apertura, el pasado junio, del Centro de Internamiento de Menores Infractores (CIMI) de Málaga, con el que se completa la red de este tipo de recursos del sistema andaluz de Justicia Juvenil. La provincia malagueña era la única provincia que carecía de esta infraestructura, pese a que ésta era la procedencia de la mayoría de los menores con medidas de internamiento, lo que exigía a sus familias desplazarse “para mantener la relación con su hijo, porque sin apoyo familiar su reinserción es más compleja”.

La Junta tiene las competencias para garantizar los centros y servicios en los que se ejecutan las medidas que los jueces de Menores imponen a jóvenes que han cometido algún delito y de los que Nieto ha pedido “no criminalizar y no caer en tópicos sobre su perfil, porque podrían ser mi hijo o el de cualquiera”. “Les sorprendería ver el perfil de los menores a los que prestamos servicio”, ha recalcado.

El CIMI de Málaga se suma así a otros 13 que componen la red de centros para cumplir las medidas privativas de libertad sin que “en ninguno de ellos se haya producido algún problema vecinal”. Ocupa una parcela de 6.471 m2, con una superficie construida de 1.239 m², en el barrio de Churriana, ya que este tipo de centros “no pueden estar aislados porque el objetivo no es encerrar a los menores ni extirparlos de la sociedad sino justo lo contrario”.

Dispone de 50 plazas: 35 masculinas (12 de ellas de internamiento terapéutico) y 15 femeninas. Está gestionado por la entidad Adis Meridianos, con amplia experiencia en el trabajo con menores infractores, y cuenta con una plantilla de 92 profesionales altamente cualificados entre docentes, sanitarios, psicólogos, educadores sociales, juristas o trabajadores sociales. Además, de vigilancia en los turnos de mañana y tarde y en el turno de noche.

El edificio está distribuido en módulos funcionales que permiten la aplicación de los distintos regímenes de internamiento que pueden decretar los jueces (cerrado, semiabierto, abierto o terapéutico). Nieto ha explicado que esta compartimentación facilita la organización de los menores según sus necesidades judiciales, educativas y clínicas.

Las zonas residenciales están organizadas en unidades convivenciales de capacidad limitada, lo que favorece la atención personalizada y la convivencia. Cada unidad cuenta con habitaciones, baños, zonas comunes y espacios de descanso, diseñados para fomentar la autonomía y el respeto mutuo.

Proyecto Educativo

El Proyecto Educativo incluye diferentes programas diseñados para abordar distintas necesidades educativas, emocionales, familiares y sociales de los menores internados, con objetivos concretos y metodologías adaptadas. Para el desarrollo de las actividades educativas, dispone de aulas equipadas para la enseñanza reglada y la formación profesional, así como talleres ocupacionales destinados a actividades laborales como jardinería, cocina y carpintería.

El consejero ha subrayado que la Junta fomenta que los menores infractores continúen o retomen sus estudios mientras cumplen las medidas que les imponen los jueces, ya que ello facilita su reinserción. Para ello, la Consejería de Justicia tiene un convenio con la de Desarrollo Educativo por el que todos los CIMI cuentan con personal docente. El curso pasado, 463 menores siguieron estudios de formación reglada en toda Andalucía, la mayoría de ESO, e incluso dos menores realizaron estudios universitarios. Otros 238 menores realizaron programas de formación no reglada como alfabetización, neolectura, cursos preparatorios para pruebas de acceso o programas de capacitación profesional.

Nieto ha puesto también en valor las instalaciones deportivas del centro, tanto al aire libre (canchas de fútbol y baloncesto) como espacios cubiertos, así como la biblioteca y áreas de descanso ya que el trabajo de reeducación requiere una actuación integral para su desarrollo personal.

La atención sanitaria está garantizada ya que el CIMI cuenta con enfermería, consulta médica y sala de observación para intervención rápida y eficaz, así como el seguimiento clínico. Además, la Unidad Terapéutica prevista para los menores con trastornos de conducta o adicciones está equipada con salas específicas para la intervención psicológica y emocional.

El edificio cuenta con sistemas de control de accesos, vigilancia electrónica y zonas de tránsito diferenciadas para personal, visitas y menores. Además, se aplican protocolos de prevención de riesgos y evacuación, integrados en la planificación arquitectónica del centro, por lo que el consejero ha pedido “eliminar alarmas” sobre este tipo de centros.

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