La Junta da un nuevo paso en la orden de predadores que afianza el Pacto Andaluz por la Caza
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, ha informado este miércoles durante la comisión parlamentaria de las medidas puestas en marcha por el Gobierno andaluz para la protección de la actividad cinegética en la comunidad autónoma. En su intervención, ha destacado “el nuevo avance en la tramitación de la Orden de Predadores”, un texto que, según ha explicado, “ha dado un paso decisivo tras su presentación en sesión extraordinaria del Comité de Caza el pasado 9 de octubre”. Catalina García ha afirmado que esta orden, “reclamada por el sector durante más de dos décadas”, permitirá “cumplir uno de los últimos puntos pendientes del Pacto Andaluz por la Caza, consolidando un marco estable y consensuado que garantiza la sostenibilidad del sector y la convivencia entre conservación y aprovechamiento”.
La titular de Sostenibilidad ha recordado que este Pacto, firmado en junio de 2022 con la Federación Andaluza de Caza, “nació del diálogo y del compromiso compartido para avanzar hacia una gestión responsable, moderna y sostenible de la actividad cinegética”. En esta línea, ha detallado, “de los 17 compromisos adquiridos, ya se han cumplido íntegramente 11, y el resto se encuentra en fase de desarrollo o tramitación”. “Desde el primer momento, la Consejería ha mantenido una actitud activa y constructiva —ha dicho—. No ha habido inacción, sino búsqueda constante de consenso entre todas las partes”.
Durante su intervención, la consejera ha subrayado que la Orden de Predadores “es un ejemplo de cómo se trabaja desde la Junta de Andalucía: con diálogo, con participación y con respeto a la pluralidad de sensibilidades que conviven en torno a la caza”. Al respecto, ha reseñado que el texto “ha sido analizado en profundidad por los técnicos de la Consejería y debatido en sucesivos Comités de Caza, donde están representados el sector cinegético, los grupos ecologistas, las organizaciones agrarias, sindicales y distintas consejerías del Gobierno andaluz”. “Entendemos que el Comité de Caza —ha añadido—, aunque sea un órgano consultivo, debe servir como instrumento de consenso, de intercambio de puntos de vista y de equilibrio entre intereses”.
Catalina García ha puesto en valor “la implicación de la Federación Andaluza de Caza en este proceso”, así como el trabajo técnico que permitirá “contar con una herramienta eficaz para garantizar la protección de los ecosistemas y la sostenibilidad del aprovechamiento”.
El Plan Andaluz de la Caza
La consejera ha hecho hincapié en que la política de protección de la actividad cinegética se articula a través del Plan Andaluz de la Caza, un documento estratégico que planifica hasta 2033 las actuaciones necesarias para modernizar y garantizar la sostenibilidad del sector. “El Plan Andaluz de la Caza —ha señalado— incluye 40 medidas y más de 175 actuaciones. Hemos querido que sea una hoja de ruta realista, basada en el conocimiento técnico y en la cooperación con el sector”. Entre los objetivos ya en marcha, ha remarcado el fomento de la caza entre jóvenes y mujeres, la digitalización del sector, el refuerzo de la sanidad animal y las bonificaciones en las licencias para determinados colectivos.
Precisamente, ha valorado el esfuerzo realizado por la Consejería para “renovar y abrir la actividad cinegética a nuevos perfiles”. Tal y como ha asegurado, “el sector ha pasado en apenas una década de una edad media de 42 a 52 años, y mantiene una brecha de género muy notable”. “Por eso —ha agregado—, hemos promovido jornadas de iniciación, zonas específicas en cotos e incluso el uso de terrenos públicos para fomentar la participación de jóvenes. Queremos garantizar el relevo generacional y la igualdad de oportunidades en un sector con tanta tradición en nuestra tierra”.
Uno de los grandes avances impulsados por la Junta es la digitalización de la gestión cinegética. “La modernización tecnológica es esencial para lograr un sector más eficiente, transparente y sostenible”, ha sostenido. Entre las herramientas desarrolladas, ha puesto de relieve el Precinto Digital de Caza, “una aplicación móvil pionera que permite a cada cazador registrar sus capturas en tiempo real, asegurando la trazabilidad y el control del cupo asignado”. “Gracias a esta herramienta —ha seguido—, la Administración ha podido implementar un sistema fiable de control de capturas de tórtola europea en esta temporada cinegética”.
La consejera ha precisado que su implantación “ha contado con el apoyo técnico de la Fundación Artemisan y se ha iniciado con éxito dentro del Plan Adaptativo de Gestión de la Tórtola Europea”. Además, ha aplaudido “la labor formativa realizada en todas las provincias andaluzas para acompañar a los cazadores en este proceso de aprendizaje digital”.
Compromiso con la sostenibilidad y la sanidad animal
Catalina García ha recalcado que “la protección de la actividad cinegética debe ir siempre acompañada de la protección de la biodiversidad”. En este sentido, ha indicado que se ha “intensificado el control sanitario de las especies cinegéticas y la vigilancia epidemiológica, especialmente frente a enfermedades que puedan afectar tanto a la fauna silvestre como a la ganadería o la salud pública”. “Prevenir y controlar estas enfermedades es esencial para conservar la biodiversidad y garantizar el equilibrio de los ecosistemas”.
En su intervención, la consejera ha querido reafirmar la importancia económica y social de la caza en Andalucía. “Estamos hablando de un sector que genera un movimiento económico de 71 millones de euros en beneficios directos y un impacto en el PIB andaluz de más de 3.500 millones”, ha continuado. Además, ha recordado que la actividad cinegética da empleo a unas 45.000 personas, de las cuales 12.000 son empleos directos, y cuenta con más de 160.000 licencias, de las que 90.000 pertenecen a cazadores federados.
“La caza es mucho más que una afición. Es una fuente de empleo, un elemento de cohesión social y una herramienta eficaz contra el despoblamiento rural. Fija población y da vida a nuestros pueblos”, ha apostillado. La consejera ha puntualizado que “más de 7.500 cotos, que abarcan el 81% del territorio andaluz, son también laboratorios vivos de biodiversidad, donde la gestión responsable contribuye a la conservación de hábitats y especies”.
Conocimiento científico y gestión adaptativa
Por otro lado, la titular del ramo ha puesto como ejemplo la recuperación de la caza de la tórtola europea como “una muestra de gestión responsable y basada en el conocimiento científico y las medidas de gestión de hábitat para recuperar las poblaciones silvestres de caza menor”. “Tras varios años de suspensión en toda España, la tórtola ha podido volver a cazarse gracias al trabajo riguroso emprendido por la Consejería, a la colaboración de la Universidad de Córdoba y al compromiso y participación del propio sector”.
“Andalucía —ha resaltado— ha resultado prioritaria en la división de la cuota, atendiendo a su histórico de capturas y a la presencia de su población reproductora. Y ha obtenido un tercio de los cupos de caza de la tórtola para la temporada 2025/2026, demostrando que la sostenibilidad y la caza pueden avanzar de la mano”. También ha mencionado la participación de la comunidad en el Observatorio Cinegético, “una plataforma digital que conecta a cazadores y científicos para mejorar la gestión y conservación de la fauna”, y los estudios científicos sobre el silvestrismo y la cría en cautividad de aves fringílidas, en colaboración con la Universidad de Alcalá de Henares.
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