Arellano señala la convergencia como uno de los ejes principales de la revisión del modelo de financiación universitaria
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha recalcado que la revisión del modelo de financiación de las universidades andaluzas que se está llevando a cabo persigue la convergencia de éstas, de forma que “todo el sistema universitario ofrezca un servicio de igual calidad a los ciudadanos y en igualdad de condiciones”.
Ramírez de Arellano, que ha comparecido en comisión parlamentaria, ha recordado que en el sistema conviven entidades con distinto grado de consolidación y que el compromiso del Gobierno andaluz es crear un modelo que “desde la premisa de la igualdad de oportunidades” logre aumentar la autonomía de las entidades docentes, asegurar su suficiencia financiera y conseguir su excelencia y convergencia.
La Junta de Andalucía está negociando con el conjunto de la comunidad universitaria desde el pasado año 2016 con el fin de alcanzar un consenso sobre el reparto de los fondos autonómicos entre las universidades.
Del presupuesto de la Junta de Andalucía destinado a las universidades en el nuevo modelo se incrementa la partida de transferencia directa para dar “certidumbre” a las instituciones docentes en cuanto al volumen de fondos de que van a disponer “con seguridad” y garantizar que con ellos se puedan sustentar su “operativa básica” de gastos de funcionamiento, infraestructuras menores e I+D+i.
Así, en 2017 las universidades andaluzas ya recibirán en conjunto un 9,14% más de recursos por transferencias directas en concepto de financiación básica, un montante que se eleva casi a 1.300 millones de euros de los 1.469,6 millones destinados al sistema universitario andaluz y que “van a tener la garantía de que les va a llegar”.
Conforme al nuevo modelo planteado por la Junta de Andalucía, del presupuesto autonómico destinado a las universidades, entre el 84,5 y el 88% se destinará a financiación básica, es decir, a cubrir los gastos de funcionamiento y las inversiones en infraestructuras menores. El Gobierno andaluz ha reforzado en este aspecto la I+D al incorporar una partida específica de transferencias dentro del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI) 2020 por importe de 71 millones de euros.
Se destinarán 10 millones de euros al apoyo directo a los grupos de investigación y a los planes de investigación universitaria, mientras que los 61 millones restantes se utilizarán en la contratación de jóvenes investigadores, medida de la que se podrán beneficiar en torno a las 500 personas y que favorecerá la retención del talento y la capacidad científica de la comunidad autónoma.
Además, a la investigación se destina ente un 8 y un 10% del presupuesto a través de convocatorias de incentivos a las que los grupos de investigación y las instituciones docentes concurren de forma competitiva.
Por otra parte, entre el 3 y el 4% del presupuesto de la Junta se empleará para financiar los planes de excelencia, coordinación y apoyo. Un porcentaje que crece al incorporar nuevos programas de internacionalización y de excelencia docente, así como los campus de excelencia internacional, a los que hay que sumar las vigentes ayudas al estudio, prácticas, emprendimiento, etc. Por último, para calidad y gestión se destina entre un 1 y un 1,5% de los fondos.
La revisión del modelo de financiación de las universidades públicas establecerá el marco de trabajo hasta el año 2021 e incorporará mecanismos que hagan posible avanzar en la mejora del sistema con el fin de lograr la “excelencia y convergencia” de las universidades públicas. Así, asumirá las normas de estabilidad presupuestaria y mecanismos para poder superarlas, se tratará de que el personal y los estudiantes recuperen derechos perdidos durante la crisis y se profundizará en la vinculación a resultados, incorporando nuevos programas de impulso a la calidad.
En cuanto al objetivo global de gasto educativo, el nuevo modelo pretende pasar el 1,2% actual y situarlo en el 1,5% del PIB de la comunidad autónoma en 2021, para lo que establece un crecimiento progresivo. En este escenario, la Junta de Andalucía asumiría el 70%, mientas que las universidades se harían cargo de obtener el 30% restante captando fondos de procedencia pública o privada.
Modelo anterior
El consejero ha señalado que como consecuencia del modelo de financiación vigente en estos últimos años, entre 2007 y 2015 el Gobierno andaluz destinó al sistema universitario más de 13.156 millones de euros, un 3% más de lo previsto. “El Gobierno andaluz ha sostenido el sistema universitario por encima de los valores acordados en el modelo de financiación”, ha asegurado. De esta cuantía total se ha ejecutado más del 95%, mientras que el resto fundamentalmente corresponde a incentivos que están en proceso de justificación.
Por su parte, las universidades andaluzas han logrado atraer ingresos que suman 4.177 millones de euros, y debido a las circunstancias económicas no han logrado alcanzar la meta de obtener recursos correspondientes al 0,45% del PIB aunque “estoy seguro de que lo han intentado”. En este sentido, su nivel de cumplimiento ha estado en el 73,4%, con 1.500 millones menos de lo inicialmente previsto.
A juicio del consejero el modelo financiero ha funcionado “razonablemente bien hasta los años más crudos de la crisis, cuando ha demostrado tener debilidades” que ahora se pretenden abordar para logar un sistema más robusto con “el consenso y el acuerdo con los distintos agentes educativos y sociales”.
Compartir en
La consejería