Arellano subraya la apuesta de la Junta por la estabilidad en la carrera científica frente a la precariedad creada por el Estado
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha subrayado esta mañana la apuesta de la Junta de Andalucía por la estabilidad de la carrera científica frente a la situación de precariedad e inestabilidad generada en el cuerpo de profesionales docentes por los recortes y medidas impuestas por el Gobierno estatal en 2012.
Ramírez de Arellano, que ha sido preguntado por las movilizaciones llevadas a cabo en los últimos días por los colectivos de contratados doctor interinos (CDI) y de ayudantes doctor (AD) en diferentes universidades, ha señalado que las reivindicaciones de estabilidad de ambos “son justas” por lo que desde el Gobierno andaluz apoyará los acuerdos que se adopten en el seno de la mesa de negociación colectiva entre universidades y sindicatos. “Es ahí donde se debe articular la vuelta a la normalidad tras este periodo nefasto, para desliar el lío que el Gobierno central creó y rehacer las garantías de una carrera estable, razonable y cierta”, ha aseverado.
En este sentido, el titular de Economía y Conocimiento ha manifestado que la Junta de Andalucía no tiene competencia directa sobre este conflicto específicamente, aunque el Gobierno andaluz, está a disposición de las universidades para prestarles la colaboración que precisen. Además, “el Gobierno andaluz – ha proseguido- nunca será un obstáculo para cualquier acuerdo que se adopte en este ámbito” y ha instado a que el conflicto se resuelva lo antes posible dentro del respeto a los principios legales de libre concurrencia, mérito y capacidad.
Ramírez de Arellano ha recordado que Andalucía se estableció “con un esfuerzo enorme” una carrera académica “estable, sensata y razonable que permitía la certidumbre y la estabilidad de aquellos alumnos que tomaban la decisión de comenzar la carrera investigadora y docente, algo que afecta a muchos años de la vida de una persona y que es clave para el relevo generacional en el seno de las universidades”.
Unos acuerdos que “eran viables económicamente y que no afectaban al marco de estabilidad presupuestaria”, y que fueron dinamitados por el Gobierno central al eliminar la tasa de reposición del profesorado y dificultar la obtención de las acreditaciones, particularmente la de profesor titular. Esto tuvo como consecuencia que las universidades “se llenaran de interinidades”.
El consejero de Economía ha reclamado al Gobierno central a que “resuelva problema de las acreditaciones del profesorado a nivel español”, dado que los profesores titulares son un cuerpo estatal –aunque pagados con la financiación autonómica —y solvente una situación que “ha bloqueado la carrera de muchas personas”.
Contratos predoctorales convocatoria 2012
El consejero de Economía y Conocimiento también ha respondido esta mañana a una pregunta sobre la situación de los contratos predoctorales asociados a proyectos de excelencia de la convocatoria de 2012, toda vez que hace unos días se anunció que la Junta prorrogaría los contratos de la convocatoria de 2011que se vieron afectados por el cambio de la normativa estatal.
En cambio, el consejero ha aclarado que la situación es distinta para la convocatoria de 2012, en la que ya había entrado en vigor plenamente el Real Decreto 99/2011, que establecía el nuevo régimen de programas de doctorado: tres años de contrato predoctoral y un año adicional de contratación postdoctoral, siendo las nuevas condiciones perfectamente conocidas por los investigadores cuando optaron y consiguieron las plazas.
En este sentido, ha señalado que “todas las becas tienen la misma estructura en todo el Estado, dado que se dan tres años como límite para terminar la tesis”, a lo que se suma un año más de contrato postdoctoral, cuya duración además se ve recortada si, excepcionalmente, se prolonga el plazo para finalizar la tesis.
El consejero Arellano ha concluido que “en la Junta de Andalucía somos muy conscientes de la necesidad de que nuestros investigadores comiencen a tener un horizonte de certidumbre desde sus primeros momentos”.
Compartir en
La consejería