Andalucía promueve el acogimiento en familia de niñas y niños que no pueden ser atendidos por las suyas
La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha comparecido hoy en Comisión Parlamentaria donde ha destacado que la Junta de Andalucía promueve el acogimiento en familia de niñas y niños que no pueden ser atendidos por las suyas. Para ello, ha informado que su departamento ha puesto en marcha la campaña ‘Siempre en familia: acoger, adoptar, ayudar’ para concienciar a la sociedad de lo importante que es ofrecer un hogar temporal o permanente a aquellas niñas y niños que, por diversos motivos, se ven obligados a dejar su familia.
El objetivo de dicha campaña es que estos niños y niñas puedan crecer con una familia que esté “dispuesta a darles el afecto y la estimulación que necesitan para su desarrollo”. Sánchez Rubio ha recordado que esta campaña “es imprescindible para promover familias dispuestas a formar parte de la vida de los más de 2.000 niñas y niños y adolescentes que no pueden ser atendidos de forma adecuada por las suyas”.
La integración familiar para los niños y niñas del sistema de protección, aquéllos que están tutelados por la Junta por abandono o malos tratos, es uno de los objetivos del II Plan de Infancia y Adolescencia de Andalucía 2016-2020, aprobado por el Consejo de Gobierno en junio del pasado año, según ha recordado la máxima responsable de las políticas sociales en Andalucía.
De este modo, se trata de sumar nuevas familias a las más de 3.200 que “ya han abierto sus hogares a quienes más lo necesitan”. La consejera ha mostrado su agradecimiento a estas familias pero ha indicado que “no son suficientes” puesto que hay más de 2.000 niños y niñas que viven en centros de protección de menores.
En este sentido, ha recalcado que “aunque nuestros centros están atendidos por excelentes profesionales que cuidan de que no les falte de nada”, los profesionales apuestan por proporcionar al menor un entorno familiar como el núcleo donde mejor se adquiere y fomenta el vínculo afectivo, necesario para el desarrollo emocional y social del menor sobre todo en los de corta edad (0 a 6 años).
Junto con las familias acogedoras, que “abren su hogar a los pequeños”, Sánchez Rubio ha resaltado otra modalidad de acogimiento como es son las familias colaboradoras que comparten tiempo de ocio y vacaciones con niños y niñas que actualmente viven en centros de protección. Estas familias dedican su tiempo al disfrute de actividades que para la mayoría de los niños son habituales, pero para ellos se convierte en algo extraordinario que les permite acumular experiencias normalizadoras.
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La consejería