El Virgen del Rocío mantiene su compromiso con una alimentación saludable también en Navidad
El Virgen del Rocío mantiene su compromiso con una alimentación saludable también en Navidad
La Cocina Central del Hospital Universitario Virgen del Rocío, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, refuerza en estas fechas navideñas su labor diaria para que las personas ingresadas puedan disfrutar de menús especiales sin perder de vista el equilibrio nutricional y la adaptación a cada situación clínica. Durante todo el año, los profesionales de este servicio trabajan para ofrecer una alimentación completa, variada y segura, ajustada a las necesidades de cada paciente.
Con motivo de las fiestas, ese compromiso se traduce además en propuestas especiales para los días señalados, elaboradas con el mismo rigor dietético y cuidado culinario que caracteriza al menú hospitalario habitual. Porque cuidar también es alimentar cada día con mimo, respeto y profesionalidad, incluso cuando el paciente está lejos de casa.
Así, los pacientes del centro podrán degustar en Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes menús adaptados (basal, dieta blanda y menú pediátrico) diseñados en coordinación con los servicios de nutrición para respetar las restricciones y requerimientos específicos derivados de su estado de salud.
En la cena de Nochebuena, el menú basal incluye jamón ibérico y queso curado, sopa suave de Navidad ‘Virgen del Rocío’, dorada al horno al aroma de ajo dorado y perejil fresco y un tronco de Navidad de trufa y nata acompañado de postres navideños.
El menú pediátrico mantiene esta propuesta con adaptaciones en la elaboración del pescado, mientras que la dieta blanda sustituye los productos curados por entremeses de pavo y finaliza con un yogur cremoso de manzana y canela.
La comida del 25 de diciembre comienza con cogollos tiernos con lascas de caballa y pimientos asados, seguida de sopa de mariscos y solomillo en reducción de Pedro Ximénez con patatas asadas, y yogur griego con arándanos rojos como postre.
Las versiones blanda y pediátrica ajustan las preparaciones para garantizar la tolerancia y el aporte nutricional adecuado.
Para Nochevieja, el menú contempla langostinos, crema de calabacín con semillas de calabaza, lomo de bacalao al horno y flan de queso cremoso, con adaptaciones específicas para dietas blandas y pediátricas.
La primera comida del año se celebra con propuestas como sopa de tomate con crujiente de berenjenas, albóndigas de choco y gambas en salsa de almendras o ternera asada, según el tipo de dieta, y postres adaptados a cada grupo de pacientes.
El día de Reyes incluye un desayuno especial con chocolate caliente y roscón, y una comida compuesta por ensaladilla de gambas, cazuela de pescado, pollo con dátiles y bacon o lomo a la plancha, siempre ajustado a cada dieta, y una macedonia de fruta en almíbar ligero.
1.300 menús adaptados
Más de 350 profesionales de distintas categorías participan a diario en la elaboración de un total de 55 tipos de dietas, distribuidas en las tres comidas principales, lo que supone alrededor de 1.300 menús personalizados cada día.
Este trabajo continuo garantiza una alimentación saludable, equilibrada y segura durante todo el año, también en fechas festivas. La calidad asistencial se construye cada día, también desde la cocina.
Los menús navideños se integran así en la atención integral que ofrece el Hospital Universitario Virgen del Rocío, junto a las más de 50 actividades programadas para estas fechas, gracias al esfuerzo conjunto de profesionales, entidades colaboradoras, asociaciones y voluntariado, con el objetivo de que las personas ingresadas mantengan la ilusión y el bienestar propios de la Navidad.
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La consejería