El urólogo de Valme Francisco Rivera, homenajeado en su localidad de Dos Hermanas
El urólogo de Valme Francisco Rivera, homenajeado en su localidad de Dos Hermanas
El homenaje a la excelencia local que llevan a cabo los Premios del Día de Andalucía en Dos Hermanas ha contemplado en esta edición entre sus filas a Francisco Rivera Muñoz, urólogo del Hospital Universitario de Valme, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía. Su localidad natal lo ha distinguido dentro de los reconocimientos 2026 por su alto perfil profesional, aportación en la patología prostática, vocación de servicio y humanización asistencial.
Se trata de unos galardones dirigidos a poner en valor a las personas y entidades que, desde distintos ámbitos, contribuyen cada día a mejorar la ciudad y a proyectar el nombre de Dos Hermanas dentro y fuera del municipio mediante una destacada labor con la cual se ennoblece a Andalucía en su conjunto.
En este caso, Francisco Rivera es un especialista con una exquisita formación que le aporta una altísima capacitación unida a la dedicación investigadora y a la disponibilidad de una gran experiencia. Licenciado en Medicina y Cirugía, desarrolló la especialidad de Urología en el Hospital Universitario de Valme dentro de un servicio clínico muy reputado. Además ha enriquecido su formación en centros hospitalarios europeos.
Actualmente es el coordinador de la Unidad de Próstata del hospital sevillano. Destaca su dedicación en el estudio de las patologías en torno a esta materia, esforzándose por lograr abordajes mínimamente invasivos aplicando cirugía laparoscópica y robótica. A ello también se une su liderazgo en la aplicación de técnicas vanguardistas. Es el caso de la `fotovaporización con láser verde´ o la terapia térmica con vapor de agua para obtener los mejores resultados intra y postoperatorios.
En la ceremonia institucional, celebrada en el salón de actos de la Ciudad del Conocimiento de Dos Hermanas, Rivera ha agradecido el galardón traducido en “impulso para continuar desarrollando una labor vocacional dentro de un ejercicio profesional precioso destinado a curar, o cuando no es posible, apoyar al paciente y a su familia intentando innovar para conseguir lo mejor para el enfermo”.
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La consejería